2. La capa aislante: conservar el calor
Una vez eliminado el sudor, la segunda capa retiene el aire caliente producido por el cuerpo.
Dependiendo de la estación, puede tratarse de un forro polar ligero, una chaqueta sintética o una chaqueta con relleno de plumón.
El objetivo es limitar la pérdida de calor sin limitar los movimientos.
3. La capa protectora: enfrentarse a los elementos
Incluso con tiempo seco, el viento acelera considerablemente la pérdida de calor.
Una chaqueta cortavientos o impermeable protege las capas inferiores de la lluvia, el viento y la humedad exterior, al tiempo que mantiene un buen nivel de transpirabilidad.
Las extremidades: el detalle que lo cambia todo
Es frecuente centrar la atención en la chaqueta o los pantalones, cuando las manos, los pies y la cabeza suelen ser las primeras zonas afectadas por el frío.
Estas partes del cuerpo tienen poca masa muscular y se enfrían rápidamente cuando baja la temperatura.
Superponer los guantes
Al igual que con la ropa, los guantes se pueden utilizar siguiendo un sistema de capas.
Un par de guantes interiores transpirables proporciona un primer nivel de aislamiento al tiempo que evacúa la humedad. Descubre los guantes interiores Therm-ic.
En caso de descenso de las temperaturas, lluvia o viento, un segundo par o unos guantes impermeables completan la protección sin mermar la destreza. Descubre los guantes impermeables Therm-ic.
Esta modularidad permite adaptar fácilmente el equipamiento a las condiciones que se encuentren a lo largo del día.