Por qué los guantes interiores Therm-ic marcan la diferencia
Cuando practicas actividades invernales (esquí, senderismo, deportes al aire libre, paseos en climas fríos), tus manos están expuestas a condiciones difíciles: frío, viento, humedad, nieve, largas esperas al aire libre, variaciones de temperatura. Incluso los guantes aislantes pueden dejar pasar el frío o limitar la movilidad si disminuye la circulación sanguínea.
Los subguantes Therm-ic aportan una capa térmica adicional, fina, ajustada y posiblemente calefactable, que refuerza el aislamiento, mejora la comodidad y preserva la destreza (sin volumen adicional): la garantía de unas manos calientes, secas y reactivas, independientemente de las condiciones.
Qué aportan los subguantes Therm-ic
- Calor adicional y confort térmico: los subguantes Therm-ic utilizan materiales aislantes y transpirables que conservan el calor natural de las manos, al tiempo que evitan el enfriamiento cuando se llevan guantes encima. En los modelos calefactables, una línea calefactora integrada difunde un calor homogéneo en los dedos, para un confort óptimo incluso en caso de frío intenso. Autonomía de hasta 7,5 horas.
- Corte fino, ajustado y mantenimiento de la destreza: a diferencia de los guantes gruesos, los subguantes se ajustan a la mano, lo que preserva la motricidad, el agarre de los bastones, la manipulación de los equipos y los ajustes, sin perder comodidad.
- Compatibilidad con los guantes existentes: se pueden llevar debajo de guantes de esquí, de senderismo, de ciudad o de manoplas, sin molestar por su volumen ni por el calzado, lo que los convierte en un complemento versátil para cualquier tipo de guantes de invierno.
- Transpirabilidad, gestión de la humedad y comodidad prolongada: los tejidos están diseñados para evacuar el sudor, mantener las manos secas y evitar la condensación interna, lo que supone una ventaja importante en largas jornadas al aire libre, ya sea haciendo senderismo, esquiando o paseando.
¿A quién van dirigidos estos guantes interiores Therm-ic
- A esquiadores, excursionistas, senderistas, amantes de la montaña o de las actividades al aire libre que desean maximizar la comodidad y el calor sin sacrificar la movilidad o la destreza.
- A personas sensibles al frío, a las extremidades o con mala circulación: los guantes calefactables ofrecen una comodidad duradera y previenen el entumecimiento, el enfriamiento o las molestias relacionadas con el frío prolongado.
- Para quienes utilizan guantes polivalentes (esquí, ciudad, senderismo) y buscan un complemento sencillo, discreto y eficaz para el invierno o las condiciones de frío.
- Para los usuarios que desean la máxima flexibilidad: poder adaptar el aislamiento en función del tiempo, las temperaturas o la intensidad del esfuerzo, sin sobrecargar el equipo.
Consejos de expertos y buenas prácticas
- Elegir la talla y el ajuste adecuados: los guantes interiores deben ajustarse bien, sin arrugas, para preservar la destreza y la eficacia térmica; un ajuste en la muñeca puede ayudar a limitar las infiltraciones de aire frío.
- Combinar guantes interiores + guantes adecuados + equipamiento global de invierno: para maximizar la eficacia térmica, es preferible llevar guantes impermeables o aislantes + unos buenos guantes interiores +, eventualmente, unos guantes exteriores, según las condiciones.
- Si se utiliza calefacción eléctrica: gestionar bien la batería y el calor. Comprueba la carga antes de cada salida, ajusta la intensidad según el uso (esfuerzo, espera, frío exterior). Los guantes interiores calefactables ofrecen hasta 7,5 horas de autonomía.
- Mantenimiento y almacenamiento cuidadosos: siga las recomendaciones (no lavar a máquina, secar en horizontal, evitar radiadores, retirar la batería antes del lavado) para preservar las fibras, el calentamiento y el aislamiento.




